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Origen

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Historia Completa

El maíz es uno de los granos alimenticios más antiguos que se conocen y hasta hoy continúa siendo una clave importante en la alimentación, tanto así que la gastronomía mexicana fue reconocida por la Unesco como patrimonio intangible de la humanidad, y esto se debe a su riqueza y biodiversidad, en la que destaca como ingrediente principal el maíz.

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Tradicionalmente, el maíz se ha cultivado  de generación en generación a través del “sistema milpa”, el cual, se caracteriza por ser un ecosistema ancestral de policultivos libre de herbicidas y otras sustancias tóxicas que han beneficiado la salud humana y ha sido base de la soberanía alimentaria de los campesinos.  Por lo anterior, a nivel mundial nos han reconocido por preservar, conservar y proteger estas semillas nativas.

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México fue nombrado el centro de origen y domesticación del maíz, pues en el centro del país se encontraron los vestigios más antiguos (hasta el momento) de semillas de maíz y muy probablemente aquí se concentra la mayor diversidad de este grano debido a que, de las 64 RAZAS de maíz que existen, 59 se siguen sembrando en México hoy en día.

Diversidad

En el Estado de México, el maíz es uno de los principales cultivos y la entidad cuenta con una gran diversidad de variedades nativas. Entre estos materiales, se reportan al menos 18 de las 64 razas de maíces nativos documentadas en México. 

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El norte del Estado es mejor conocido como el Valle del Maíz pues entre la superficie de varios municipios se produce y se resguarda el 85% de maíces nativos con sus razas originales: chalqueño, cónico, palomero (reventador) y cacahuacintle. 

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Por otro lado, existen maíces de diferentes colores de grano que se conocen como maíces pigmentados, que a diferencia de los granos blancos, contienen compuestos químicos denominados “antocianinas” y estas sustancias son las que le otorgan colores vistosos y llamativos, además, contienen propiedades nutracéuticas y antioxidantes.

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Evolución

El maíz como lo conocemos ahora es el producto de la domesticación que realizaron los agricultores desde hace miles de años a través de procesos de selección y otras prácticas ancestrales, sin embargo, hoy en día existen semillas de maíces híbridos o mejorados que se generaron a través de prácticas en campo para aumentar rendimientos (producción) de maíz y abastecer la demanda de la industria.

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Sin ser suficiente con los maíces mejorados, países con altas demandas de consumo apoyados por empresas transnacionales crearon tecnología para manipular y modificar el genoma de las semillas a través de ingeniería genética y como resultado crearon los maíces transgénicos (conocidos también como organismos genéticamente modificados) con el fin de inducir resistencia a plagas, enfermedades y herbicidas altamente tóxicos para la planta (como el glifosato), entre otros.

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No obstante, a lo largo de los años se ha demostrado científicamente que el maíz híbrido no conserva las propiedades nutricionales del maíz nativo mexicano y  mucho menos el maíz transgénico, por el contrario, la aplicación de glifosato y los residuos del mismo en el suelo y en el grano genera diferentes tipos de cáncer en seres humanos, por lo que no se debe considerar un alimento para humanos y sólo es utilizado para consumo animal, en México actualmente está prohibida la siembra de maíces transgénicos.

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Yaj Nal

La historia de Yaj Nal comienza a partir de participar en la siembra de maíces nativos, esta actividad tiene un significado especial ya que representa la identidad y cultura de nuestras comunidades que por años han conservado el conocimiento de muchas generaciones de agricultores, al mismo tiempo, este cultivo se ha convertido en patrimonio de cada familia campesina. 

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Con el objetivo de no perder todos esos conocimientos, olores, colores, sabores, texturas y variedades, en Yaj Nal nos dedicamos a producir, preservar, transformar y comercializar este cultivo nativo y sus derivados a través de prácticas agroecológicas que generan sustentabilidad en el proceso productivo y los convertimos en productos que no sólo sean agradables para el paladar, sino que transmitan toda la historia que hay detrás de ellos.

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Nos ubicamos en la región norte del Estado de México que comprende los municipios o ciudades de Atlacomulco, Jocotitlán, Acambay, Ixtlahuaca, San Felipe del Progreso y Jiquipilco, entre otros. En esta región destacan las culturas hermanas Otomí y Mazahua, quienes se caracterizan por conservar en la actualidad muchas de sus prácticas, costumbres y tradiciones en el proceso de producción de maíz, además, representan la mayor parte de la producción total de este grano en la región norte.

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